HISTÓRIA

Paseando por el parque 

Era una linda mañana de primavera en la ciudad de São Paulo. Uno de aquellos días que aún no son muy calurosos y salir a caminar temprano es algo maravilloso.

Ricardo, decidió ir al Parque Ibirapuera a caminar mientras escuchaba música, era su lugar preferido.

A las 8:00hs de la mañana ya estaba estacionando el coche en el estacionamiento del parque, a esa hora todavía estaba vacío, más tarde sería imposible encontrar un lugar. Todo paulistano busca un lugar donde se pueda respirar aire puro, el parque es uno de los pocos lugares en la ciudad donde esto es posible en un lugar tan contaminado.

Se dejó llevar por la música. Había llevado sus canciones y músicas favoritas para oír. Su objetivo era dejar volar sus pensamientos sin rumbo, era un día para descansar.

Caminaba distraído, su mirada no se jaba en nada, pasaba por las personas sin verlas, sin mirar sus rostros. Solamente la música ocupaba su mente.

De repente la vio, al principio no le dio importancia pero estaba caminando a su lado, nada intencional.

Ella también estaba distraída, en su mundo, oyendo música, tampoco miraba a nadie, no oía nada, solamente la música.

De repente sus miradas se cruzaron, los dos se sobresaltaron. Ricardo no disminuyó su ritmo, ella tampoco dejó de oír música, pero los dos abrieron una amplia sonrisa y siguieron caminando, ahora juntos, parecía que uno acompañaba el ritmo del otro.

-Él preguntó: ¿Cómo te llamas?

-Rosana, respondió ella. ¿Y tú?

-Ricardo…, Tengo mucha sed

-Yo también, respondió Rosana

-Ricardo: ¿Quieres tomar algo?

-Rosana: Sí, agua de coco o agua, no me gustan las gaseosas

-A mí tampoco

-No sé si falta mucho para llegar al próximo quiosco, dijo Rosana.

-Yo tampoco dijo Ricardo, pero si seguimos juntos, paramos en el primero que aparezca.

El domingo comenzaba a tomar un rumbo distinto del imaginado.

Última atualização: Tuesday, 15 November 2016, 10:23

Saltar Navegação